Sin embargo, después de haber dejado correr el tiempo, puedo voltear hacia atrás y decir que ese era el único final posible de la serie. Walter White debía morir.
Aunque algunos argumenten que la muerte del protagonista no era el final idóneo, una de las premisas principales de toda la producción era el lema: la vida viene con una sentencia de muerte. Al cumplirse dicha profecía, los escritores nos transmiten claramente la idea de Walter vivió su vida ignorando los males que le había ocasionado su enfermedad terminal.
Por otro lado, la supervivencia de Jesse Pinkman puede y debe saciar el hambre de algunos de tener un poco de esperanza sobre el futuro de los personajes en la serie. Ya que este queda completamente libre y ahora debe dedicar su vida a olvidar su pasado.
No me queda más que expresar palabras de agradecimiento para los creadores de una de las mejores producciones de todos los tiempos. Y si tú estás triste por el final de la misma o por la trágica muerte de Walt, solo recuerda estas palabras:
Por último, les comparto el vídeo en el que los protagonistas se enteran y leen el tan esperado final de la serie:
Esperemos que el futuro nos traiga más producciones tan memorables como esta…